
Cuando se habla de integrar sistemas aparecen dos términos: API y webhook. Entender la diferencia ayuda a tomar mejores decisiones sobre un proyecto de integración.
API: preguntar cuando lo necesitas
Una API permite que un sistema pida información u ordene una acción a otro. Por ejemplo, una app consulta al ERP la disponibilidad de un producto en el momento en que el cliente la necesita.
Webhook: recibir un aviso cuando algo ocurre
Un webhook funciona al revés: el sistema de origen avisa a otro cuando sucede un evento, como un pago confirmado o un pedido enviado. Así no hay que preguntar cada cierto tiempo si algo cambió.
Cómo se combinan
- El e-commerce avisa por webhook que entró un pedido.
- La integración consulta por API el crédito del cliente en el ERP.
- Si procede, registra el pedido en el ERP y notifica al cliente.
Una buena integración además contempla reintentos, bitácora y alertas para que ningún evento se pierda.
